El remo argentino tiene en Carmen Zárate Bosco a una de sus grandes promesas. Con apenas 21 años, esta destacada deportista del Paraná Rowing Club no solo ha conseguido un lugar en la Selección Argentina de Remo, sino que también ha clasificado su bote para los próximos Juegos Panamericanos, que se celebrarán en agosto en Asunción, Paraguay.
Su historia es tan curiosa como inspiradora
Comenzó en el mundo del remo casi por casualidad, cuando en realidad quería practicar canotaje. Sin embargo, lo que empezó como una confusión se convirtió en su pasión y en su gran motor de vida. Desde hace seis años, Carmen ha dedicado cuerpo y alma a este deporte, y en los últimos tres, con el firme objetivo de ingresar a la selección nacional.
«Me enamoré de la competencia y cuando vi la posibilidad de llegar a la selección, no paré hasta conseguirlo», cuenta con entusiasmo. Su esfuerzo dio frutos en diciembre de 2024, cuando logró su ingreso definitivo al equipo argentino y comenzó a pelear por un lugar en las embarcaciones que representarían al país. Finalmente, consiguió la clasificación en la categoría doble sub-23 peso pesado, donde rema junto a su compañera Carmela Molina, de Buenos Aires.
Una preparación intensa para alcanzar el sueño panamericano
A pesar de haber asegurado la clasificación del bote, Carmen aún debe seguir entrenando con intensidad para garantizar su participación definitiva en los Juegos Panamericanos. «Clasifican las embarcaciones, pero no las personas. Puede ir otra remera en mi lugar si los entrenadores así lo deciden», explica. Por eso, hasta un mes antes de la competencia deberá seguir entrenando al máximo nivel para asegurarse su lugar en la tripulación.
Su preparación es exigente: entrena seis días a la semana, con doble turno en varias jornadas, combinando sesiones en el agua con trabajo en el gimnasio. Además, lleva un riguroso plan de alimentación supervisado por una nutricionista.
Carmen ha demostrado que la constancia y la pasión son claves para alcanzar grandes metas. Su experiencia entrenando en el río Paraná, con aguas más inestables que las que suelen usarse en competencia, le ha dado una ventaja sobre remeras que practican en aguas más calmas. «A los que entrenan en Buenos Aires se les hace más difícil cuando hay movimiento en el agua, pero para mí fue una ventaja», afirma.
Un futuro prometedor para el remo argentino
El logro de Carmen Zárate Bosco es un orgullo no solo para el Paraná Rowing Club, sino también para toda la comunidad del remo en Argentina. En su club la recibieron con una gran celebración tras su clasificación, demostrando el apoyo y el reconocimiento a su esfuerzo. Su entrenador, Ángel Cotonaro, y sus compañeros del club confían plenamente en su talento y en sus posibilidades de representar al país en el Panamericano.
Con una carrera en pleno ascenso, Carmen no solo es un ejemplo de perseverancia y dedicación, sino que también inspira a nuevas generaciones de remeros. Su historia demuestra que con esfuerzo y pasión, los sueños pueden convertirse en realidad. Ahora, el gran desafío es mantener el ritmo y asegurar su lugar en la embarcación que competirá en agosto.
Mientras tanto, el Paraná y todo el país la alientan con fuerza.
¡Vamos, Carmen!
Fuente: FM Litoral



