El Atlético Echagüe Club confirmó oficialmente que pondrá en venta su plaza en la Liga Argentina de Básquet, de cara a la temporada 2025/2026. La medida, dolorosa pero estratégica, responde a razones económicas y organizativas que priorizan la sostenibilidad institucional.
En un anuncio que marca un antes y un después en la historia del básquet entrerriano, el Atlético Echagüe Club (AEC) comunicó formalmente su decisión de vender la plaza que actualmente ocupa en la Liga Argentina, la segunda categoría del básquetbol nacional.
La determinación fue notificada de manera oficial a la Asociación de Clubes (AdC), junto a la presentación de la correspondiente Carta Documento que ratifica la voluntad institucional de cesar su participación a partir de la temporada 2025/2026.
Desde la dirigencia del club paranaense explicaron que la decisión se tomó tras una evaluación profunda de factores económicos, logísticos y de reordenamiento interno, con la premisa de preservar la salud financiera y el equilibrio institucional en un contexto complejo a nivel nacional y provincial.
Una medida difícil, pero responsable
El presidente del club, Gustavo Piérola, expresó su agradecimiento a todos los que formaron parte del proyecto deportivo encabezado por Juan Siemienczuk, quien asumió la coordinación del básquet el año pasado, y destacó el compromiso del equipo que trabajó incansablemente para sostener la participación.
“La situación económica del país y la provincia llevó a que no se lograra el objetivo financiero para poder participar, y los plazos para la cesión de la plaza están al límite”, señaló Piérola.
“Esta no ha sido una decisión sencilla, mucho menos en una institución con el peso histórico de Echagüe, fundador de la Liga Nacional de Básquet. Pero entendemos que el camino es el de la responsabilidad institucional, priorizando el bienestar general del club por encima de cualquier otro interés”, concluyó.
Un club con historia
Echagüe no es un nombre más en el básquet argentino. Su condición de club fundador de la Liga Nacional y su extensa trayectoria en competencias de élite hacen que esta decisión tenga un fuerte impacto simbólico. Sin embargo, la dirigencia remarcó que este no es un adiós definitivo, sino una pausa necesaria para reordenar prioridades y fortalecer los cimientos del club de cara al futuro.
En tiempos donde las urgencias económicas golpean de lleno al deporte profesional, la decisión de Echagüe se inscribe en una lógica de realismo y compromiso. Se trata de un acto de sinceridad institucional que, lejos de esconderse, se comunica con firmeza, apostando a un futuro más sólido, ordenado y sostenible. NG



