La provincia viene escalando a nivel nacional e internacional en la producción y exportación de nuez pecán, teniendo en la actualidad entre 8.000 y 10.000 hectáreas sembradas por más de 200 productores. El 70% de lo que se produce en el país tiene origen en Entre Ríos, siendo Buenos Aires la segunda provincia en importancia seguida por Santa Fe y Corrientes. La tasa de crecimiento anual de la Región del Litoral (Entre Ríos, Corrientes, Misiones, este de Santa Fe y norte de Buenos Aires) es de 800 hectáreas, es decir, 50 productores por año. En Entre Ríos, los productores de pecán se encuentran concentrados en zonas rurales de Villa Paranacito, San José, Crespo, Gualeguay y Concordia.
El Cluster del Pecán es una asociación civil sin fines de lucro que nuclea a actores de la cadena de Entre Ríos, Buenos Aires, Santa Fe, Corrientes y Misiones. En la actualidad cuenta con más de 50 socios entre productores, viveristas, prestadores de servicios, técnicos, empresas elaboradoras y comercializadoras. Se empezó a gestar en 2012 por iniciativa de productores entrerrianos y se constituyó formalmente en 2016 adquiriendo personería jurídica. El objetivo del Cluster es generar un polo productivo e integrado con el fin de dinamizar el cultivo de pecán en cuanto a su producción y su comercialización en los mercados internos y de exportación.
Federico Lavista Llanos, miembro del Cluster, en Buen Dìa Litoral, indicó: «Nuestro principal objetivo siempre ha sido integrar a los productores, tanto grandes como chicos. A su vez, queremos remarcar la importancia que tiene la actividad para la conservación de la naturaleza: la producción de pecan representa una constante reforestación para la provincia durante al menos 100 años».
«Esperamos que la producción anual nacional de pecán pase de 1.000 a 5.000 toneladas en el mediano plazo, debido a que las plantaciones llegarán a la edad necesaria de 10 a 12 años». Para lograr este y otros objetivos, comparten experiencias con especialistas de Estados Unidos, México y Brasil.
Acerca de las dificultades que enfrenta la actividad pecuaria, Lavista Llanos destacó la constante modificación que produce la inflación en las variables que inciden en la producción y comercialización, y el requerimiento de grandes superficies de terreno para poder lograr un producto de calidad.

Por ultimo contó que la asociación está trabajando en el lanzamiento de una diplomatura junto a UNER, para formar nuevas generaciones que quieran incursionar en el pecán, «buscamos que cuando entren al mercado y quieran asesorar a productores o inversores contengan mas información. Pensamos llevarla adelante entre mayo y octubre con profesores de la universidad y productores, mucha gente se sumó y todos ad honorem. en próximos días se estará dando difusión al lanzamiento», finalizó
Ficha técnica del pecán
Origen
El pecán, Carya illinoinensis (Wangenh.) K. Koch es originaria de la región Centro Sur, Sur Este de los Estados Unidos y los valles de los principales ríos del Norte y Centro de México.
Fueron inmigrantes quienes introdujeron las primeras semillas en la Argentina. Actualmente la superficie
implantada es de 6000 hectáreas encontrándose su cultivo en expansión.
Características de la especie
El pecán es una especie de la familia de las Juglandáceas originaria de
Norteamérica cuyo fruto seco se comercializa. Sus hojas son compuestas,
teniendo de 11 a 17 folíolos de forma oblongo-lanceolada. Presenta una
floración diclino monoica con dicogamia, es decir que las flores femeninas
y masculinas de un mismo cultivar y dispuestas sobre un mismo árbol no
alcanzan la madurez al mismo tiempo.
El fruto es una drupa seca de forma oblonga y elipsoide teniendo de 3-5
cm de largo, constituida por un epicarpio y mesocarpio carnosos
(involucro), un endocarpio liso y delgado (cáscara) y un embrión (parte
comestible). El involucro se abre a la madurez formando cuatro valvas.
Cultivares
Existen tres grupos de cultivares disponibles:
Ciclo corto para clima Frío.
Ciclo largo para clima Templado Húmedo.
Ciclo largo para clima Árido.
Cultivares disponibles
Cultivares para clima templado húmedo: Cape Fear, Desirable, Forkert, Gloria Grande, Harris Super, Kernodle, Oconee, Pawnee, Shoshoni, Stuart, Success y Sumner.
Cultivares para clima árido: Mahan, Pawnee, Western y Wichita.
Requerimientos de suelo
El pecán requiere suelos profundos de un mínimo de 70 cm y preferiblemente profundidades de 1 metro
o mayores. La textura del horizonte subsuperficial de franca a franco limosa.
La alcalinidad sódica del suelo debe ser menor al 15 % de sodio y no presentar salinidad o ésta ser débil.
También el pecán requiere suelos con menos de un 20 % de rocosidad y no debe presentar peligro de
inundación. El drenaje debe ser de bien a moderadamente drenado.
El régimen de humedad del suelo debe ser tal que con la lluvia de verano el agua almacenada más la lluvia
sea aproximadamente igual o exceda a la cantidad de evapotranspiración durante la mayor parte del año.
El régimen de temperatura media anual del suelo debe ser igual o mayor a 15°C pero menor de 22°C y la
diferencia entre la temperatura media del suelo del verano y del invierno debe ser mayor de 6 °C, a 50 cm
de profundidad.
El suelo en Argentina
El mapa de suelos desarrollado por Gómez y Cruzate (2007) permitieron delimitar clases de aptitud de los suelos, cuyos niveles
son:
Óptima
Apta
Marginal
No apta
Estos niveles surgen del grado de cumplimiento de los requerimientos de la especie de los indicadores de profundidad del suelo,
textura, contenidos de sodio, contenido de sales, rocas, inundación, drenaje, régimen de humedad y temperatura del suelo.
Requerimientos de clima
El pecán requiere un período de crecimiento entre 170 y 280 días que se extiende desde la última helada
invernal hasta la primera helada otoñal (período libre de heladas). El fruto permanece en la planta por un
período de 6 hasta 7 meses. Esta especie requiere la acumulación de unas 150 a 500 horas de frío durante
el invierno y unos 2600 °grados/días (°Cd) promedio durante la primavera y verano. El árbol de pecán crece mejor cuando la temperatura media del período de crecimiento es alta, alrededor de 23ºC. Soporta
temperaturas máximas de 46 °C, que se dan en zonas semidesérticas de Texas donde el pecán se cultiva
bajo riego. También tolera temperaturas medias invernales de 7.2 a 12.3 °C.
El clima en Argentina
El mapa agroclimático del pecán desarrollado por Sierra, et al (2007) permitió
determinar las siguientes zonas:
Una zona termohídrica óptima (Aa) en condiciones de secano
Una zona de tipo (Ab), óptima pero requiere riego complementario
Zonas aptas (Ba y Bb), que presentan una estación invernal excesivamente cálida, que no ofrece buenas condiciones para el descanso de
las plantaciones y no poseen disponibilidades de frío, sin embargo esta
limitación no sería un obstáculo para obtener buenos niveles productivos
Zonas con condiciones de tipo marginal (Cb), donde las disponibilidad
térmica se hace definidamente limitante por defecto, sin embargo el
desarrollo de cultivares adaptadas a estos ambientes, permitirían aumentar la potencialidad productiva (Sierra, et. al., 2007)
Manejo de la plantación
Implantación del cultivo
La distancia inicial propuesta de plantación
es de 10 metros entre filas en cuadrado,
también puede llegarse a plantar a una
distancia de 9 m en cuadrado. En este último caso será necesario practicar podas y
raleos a una edad más temprana para evitar la competencia entre plantas. La implantación de las plantas injertadas se realiza en el receso invernal, durante los meses de julio y agosto.
En el monte frutal se deben implantar en forma alternada grupos de plantas con diferente período de
maduración de las flores masculinas, de esta forma liberarán el polen en el momento en que las flores
femeninas de los demás árboles estén receptivas. A estos efectos se debe tener en cuenta la dirección de
los vientos predominantes durante el mes de noviembre (época de polinización) de manera de ubicar correctamente las plantas polinizadoras tempranas.
Conducción del cultivo
Se seleccionarán como ramas permanentes aquellas que poseen un ángulo
de inserción en el tronco principal de 70 a 90°.
La primera rama permanente debería estar localizada a una altura de 1 m del
suelo. En un árbol joven de 1 a 6 años de edad, se seleccionan 6 a 12 ramas
permanentes, en espiral alrededor del eje central y espaciadas aproximadamente 30 cm unas de otras.
Las plantas que tienen todas sus ramas alrededor del eje central pueden ser
cosechadas con más facilidad utilizando un vibrador mecánico para la cosecha que plantas con dos o más ejes principales.
Riego
El pecán requiere un mínimo de precipitación de 510 mm o su equivalente en riego, durante la estación
de crecimiento (Peterson, 1990).
La producción agrícola comercial bajo riego garantiza la obtención del producto ante déficit hídrico por
razones climáticas. El cultivo del pecán no escapa a estas consideraciones, siendo posible estimar cuales
son sus requerimientos hídricos recurriendo a la metodología estandarizada propuesta por los estudios de
FAO (Dias, 2007).
Cualquiera de estos métodos de predicción arriban a un valor que se conoce como Evapotranspiración
del Cultivo de Referencia, o ETo, que se asigna a una superficie de gramíneas en estado vegetativo, óptimo crecimiento y bien provista de humedad; este valor deberá luego ser afectado por un coeficiente especial, denominado coeficiente de cultivo, o coeficiente Kc, para transformarlo en la demanda hídrica del
cultivo considerado, Evapotranspiración de Cultivo,o ETc.
La demanda hídrica se expresa en milímetros de agua, independientemente de la superficie y representan
la altura de agua en milímetros que satisface aquella evapotranspiración del cultivo. Cuando se multiplican los milímetros por la superficie se obtiene el volumen de agua necesario. A modo de ejemplo se presenta un cuadro de requerimientos para la localidad de Junín, provincia de Buenos Aires (Dias, 2007).
Tabla 2.- Estimación de la demanda hídrica para pecán a partir de la estimación de ETo por el método de
Blaney y Criddle/FAO para la localidad de Junín, Pcia. de Buenos Aires, Argentina ( 34º33´ Lat. Sur / 60º57´
Long. Oeste / 81 m.s.n.m).
Fertilización
En esta especie el nitrógeno (N) junto con el cinc (Zn) son los nutrientes que producen mayor respuesta
en crecimiento, desarrollo de la planta y calidad de la producción. Sin embargo, parte de la complejidad
de esta práctica, surge de que la toma de decisiones en cuanto a la aplicación de nutrientes, dosis, tipo de
fertilizante a usar y la época de aplicación se deben basar en estudios de diagnóstico nutricional en planta
y suelo para sostener la productividad y preservar el medio ambiente. También se deben conocer las etapas fenológicas y la dinámica nutricional del cultivo para determinar las necesidades nutricionales y diseñar programas de fertirrigación y/o aspersiones foliares para hacer aplicaciones adecuadas y oportunas
de nutrientes a través del sistema de riego en función de esas etapas fenológicas (Ojeda et al, 2007).
Como ocurre con la mayoría de los frutales los nutrientes son almacenados en tejidos de reserva y luego
reciclados. El crecimiento que ocurre durante el principio de primavera utiliza en gran medida el N almacenado previamente por la planta. Se absorbe poco N hasta el momento en que se produce ese crecimiento sostenido. Solamente el 40-50% del N en planta proviene de la aplicación de fertilizante en la temporada actual (Weinbaum et al., 1992).
Es destacable que el árbol de pecán requiere más Zn que la mayoría de los cultivos. Esta especie tolera
niveles que serían tóxicos para otras especies y sus hojas no exhiben síntomas de toxicidad a altos niveles
de Zn (Bush, 2003). En este sentido es una especie única. Según Medina (1999), es posible abastecer de
Zn mediante aplicaciones foliares durante la primavera manteniendo una concentración foliar por encima
de 50 mg kg-1. Con dos pulverizaciones foliares en el cultivar “Western” y tres en el cultivar “Wichita” se
logró abastecer de Zn cuando la planta más lo necesitaba para el crecimiento de la rama del año y la formación de flores femeninas.
Plagas
El pulgón amarillo, Monelliopsis pecanis, es específico de esta especie, afecta la superficie de la lámina
foliar al desarrollarse un complejo de hongos superficiales llamado “fumagina”.
Enfermedades
La principal enfermedad es la sarna del pecán producida por el hongo Venturia effusa, disminuye la capacidad fotosintética de la planta al afectar la superficie foliar. También afecta las ramas y el fruto cortando los haces vasculares y dificultando el normal transporta de agua y nutrientes.
Composición química y valor nutricional
La almendra o parte comestible del pecán es un producto natural de alta calidad nutricional con elevados
contenidos de aceites (extracto etéreo) proteína, hidratos de carbono, calcio, potasio, fósforo, hierro, vitaminas A, B1(tiamina), B2(riboflavina),
B3(niacina), C (ácido ascórbico) y E (tocoferol). El extracto etéreo presenta una concentración del 73 % mientras que en su
composición en ácidos grasos predominan los ácidos oleico (C
18:1) con 62 % y linoleico (C 18:2) con 27 % (Frusso, 2013).
Predomina el isómero γ-tocoferol con una concentración en
peso de materia húmeda (MH) de parte comestible de 51 mg γtocoferol 100 g MH-1
El contenido de proteína en la parte comestible en porcentaje de MS (materia seca) es del 8 %
(Frusso, 2013).
Cosecha
El fruto es una drupa seca de forma oblonga y elipsoidea teniendo de 3-5 cm de largo, constituida por un
epicarpio y mesocarpio carnosos (involucro), un endocarpio liso y delgado (cáscara) y un embrión comestible (parte comestible). El involucro se abre a la madurez formando cuatro valvas longitudinales. Cuando el fruto alcanza la madurez fisiológica y se abre por las 4 suturas longitudinales comienza la cosecha. La misma se realiza con elementos mecánicos como brazos mecánicos que rodean el tronco y producen una vibración que se transmite a los extremos de las ramas provocando la caída del pecán, semilla o nuez formada por la cáscara y la parte comestible. El pecán debe ser recolectado en un breve lapso de tiempo para evitar la absorción de humedad a través de la cáscara.
Acondicionamiento y Almacenaje
El pecán debe ser secado hasta obtener un porcentaje de humedad de 4,5 en la parte comestible para
evitar el desarrollo de hongos, la decoloración de la nuez y la oxidación de los aceites que provocan el
enranciamiento.
La humedad de la parte comestible descenderá del 30 % al 15 % cuando alcance la madurez fisiológica en
el árbol.
Para el secado natural el pecán debe ser ubicado en un lugar fresco y seco por un período de tiempo de 2
a 4 semanas. Es conveniente su almacenamiento en bandejas de fondo cribado o de alambre tejido, elevadas del suelo y en un cuarto con cerramiento de tela mosquitero para permitir la circulación de aire.
Con este procedimiento se llega a un porcentaje de humedad de la parte comestible del 4,5 y del 6 en el
pecán.
En Estados Unidos un porcentaje elevado de la producción mayor al 80 se comercializa procesada y envasadas de distintas formas. Las plantas tienen una capacidad de procesamiento de 1 a 30 toneladas por
día, utilizando cámaras frigoríficas para la conservación del pecán
INTA
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