En diálogo con FM Litoral, el historiador José Carlos «Chely» Gómez recordó la Batalla de Pago Largo, ocurrida el 31 de marzo de 1839. Un episodio sangriento, determinante en la lucha entre unitarios y federales, y que, a pesar de su importancia, ha quedado relegado en la memoria colectiva.
La historia argentina está llena de episodios que han moldeado el país tal como lo conocemos hoy. Sin embargo, muchas de estas páginas han caído en el olvido. Es el caso de la Batalla de Pago Largo, uno de los enfrentamientos más sangrientos del siglo XIX, que tuvo lugar el 31 de marzo de 1839 entre las fuerzas de Entre Ríos y Corrientes.
En el programa Punto de Partida de FM Litoral, el historiador regional José Carlos «Chely» Gómez rescató la memoria de esta batalla, que no solo dejó un saldo de casi 2.000 muertos correntinos, sino que también representó el debut militar de Justo José de Urquiza, una figura clave en la historia nacional.
Los antecedentes del conflicto
El enfrentamiento se enmarcó en la lucha entre unitarios y federales, cuando la provincia de Corrientes se rebeló contra Juan Manuel de Rosas, quien había bloqueado la libre navegación del río Paraná, afectando su economía y su comercio con el Uruguay. En respuesta, Corrientes declaró la guerra y, en apoyo a Rosas, Entre Ríos organizó un ejército para invadirla.
El gobernador entrerriano Pascual Echagüe, con un ejército bien equipado y reforzado con tropas uruguayas, lideró la ofensiva. En la madrugada del 31 de marzo, las tropas de Entre Ríos atacaron por sorpresa al ejército correntino mientras se disponían a almorzar. La batalla fue devastadora: el ejército entrerriano sufrió solo 55 bajas, mientras que el correntino perdió casi 2.000 hombres y tuvo más de 450 prisioneros.
Urquiza y un cruel «trofeo de guerra»
Uno de los aspectos más impactantes del relato de Gómez fue el destino del gobernador de Corrientes, Genaro Berón de Astrada, quien murió en combate. Según narró el historiador, su cuerpo fue mutilado y, como símbolo de la victoria, Urquiza ordenó arrancar una tira de piel del cadáver para enviársela a Rosas como trofeo. Un acto brutal que refleja la crudeza de aquellas guerras internas que marcaron el nacimiento de la nación.
El olvido de una batalla clave
A pesar de su relevancia, la Batalla de Pago Largo no tiene el reconocimiento que merece en la historia argentina. Mientras en Corrientes se conmemora cada 31 de marzo con festividades y hasta canciones de chamamé que recuerdan la lucha de los vencidos, en Entre Ríos la fecha pasa desapercibida, a pesar de que la victoria consolidó a Urquiza como líder militar.
«Nosotros, que fuimos los vencedores, no la recordamos como se debería», reflexionó Gómez. «Urquiza tiene monumentos en toda la provincia, pero esta batalla, que fue su punto de partida como militar, queda en un segundo plano».
El historiador destacó la importancia de recuperar estos relatos y darles el lugar que merecen en la memoria colectiva. «Fue una batalla que cambió el rumbo de la historia. No podemos dejar que se pierda en el olvido», concluyó.



