La secretaria de Recursos Hídricos y Ambiente de la Municipalidad de Paraná, Mayra Collante, destacó la singularidad del sistema local de abastecimiento de agua y detalló los trabajos que se realizan para optimizar la distribución, recuperar pérdidas y planificar el crecimiento futuro de la infraestructura sanitaria de la ciudad.
Paraná posee una característica que la distingue del resto de las capitales provinciales argentinas: es la única que produce y distribuye agua potable bajo gestión municipal. Así lo destacó la secretaria de Recursos Hídricos y Ambiente, Mayra Collante, durante una entrevista en el programa Amanece Litoral de FM Litoral, donde además repasó las obras en marcha, los desafíos de la red de distribución y las estrategias que se impulsan para mejorar la eficiencia del sistema.
La funcionaria explicó que esta condición implica una responsabilidad adicional para la ciudad, ya que no solo debe garantizar la potabilización del recurso sino también su distribución a miles de usuarios a través de una compleja red que requiere mantenimiento constante y planificación permanente.
“Somos la única capital de provincia que produce y distribuye agua en estos términos y en esta magnitud”, remarcó Collante, al tiempo que destacó la importancia de integrar áreas que históricamente funcionaban de manera separada, como la producción y la distribución, para lograr una gestión más eficiente.
Una obra clave para fortalecer el abastecimiento
Entre los avances más significativos de los últimos meses, la secretaria destacó la puesta en funcionamiento de una nueva impulsión paralela que conecta la planta potabilizadora con la distribución hacia la zona oeste de la ciudad.
Si bien se trata de una obra que no es visible para la mayoría de los vecinos, su impacto es considerable. La incorporación de esta nueva conducción permite aumentar la capacidad de transporte de agua y mejorar la respuesta del sistema durante los períodos de mayor demanda, especialmente en verano.
“Ahora tenemos la posibilidad de regular y proveer con mayor caudal al oeste de Paraná, algo que antes resultaba mucho más complejo”, explicó.
Collante señaló que este tipo de intervenciones requiere además una etapa de adaptación operativa para calibrar equipos y optimizar el funcionamiento general del sistema.
El desafío de poner en marcha las válvulas inteligentes
Otro de los temas abordados durante la entrevista fue el estado de las denominadas válvulas inteligentes instaladas en distintos puntos de la ciudad.
Actualmente Paraná cuenta con ocho dispositivos de este tipo, equipados para medir caudales y permitir maniobras remotas de apertura y cierre. Sin embargo, resta completar la etapa de telemetría, indispensable para que la información llegue en tiempo real a los sistemas de monitoreo y control.
La Secretaría realizó un relevamiento integral para determinar el estado de situación de cada una de las instalaciones y establecer prioridades para avanzar en su puesta en funcionamiento definitiva.
Según explicó Collante, la etapa pendiente involucra aspectos electromecánicos, electrónicos y de software que permitirán integrar toda la información en el sistema de gestión conocido como SCADA, utilizado para supervisar y administrar redes de servicios públicos.
Cloacas: una infraestructura exigida por el crecimiento urbano
La funcionaria también se refirió a la situación de las redes cloacales y a los desafíos que plantea el crecimiento de la ciudad.
En ese sentido, explicó que muchas de las obras existentes fueron diseñadas hace décadas bajo parámetros poblacionales diferentes a los actuales. Sin embargo, destacó que en numerosos casos las redes fueron construidas con cierto margen de capacidad adicional, lo que permitió absorber parte del crecimiento registrado en los últimos años.
No obstante, advirtió que uno de los problemas más importantes no está relacionado únicamente con la cantidad de usuarios sino con el ingreso indebido de agua de lluvia al sistema cloacal.
“Cuando analizamos los caudales que circulan por algunas redes encontramos que una parte importante corresponde a aportes pluviales que no deberían ingresar a la cloaca”, señaló.
Esta situación genera sobrecargas, reduce la capacidad de transporte y aumenta el riesgo de inconvenientes operativos.
Recuperar agua antes que producir más
Consultada sobre la planificación futura, Collante destacó que una de las prioridades de la actual gestión es mejorar el aprovechamiento del agua que ya se produce.
Para ello se trabaja en la detección de pérdidas ocultas, muchas de ellas subterráneas, que no siempre son visibles para los vecinos pero que representan importantes volúmenes de agua desperdiciada.
Durante distintas intervenciones realizadas en la ciudad se detectaron conductos de gran diámetro completamente deteriorados que descargaban agua potable hacia sistemas pluviales.
“Hay mucha agua por recuperar gestionando mejor la red”, afirmó.
La secretaria sostuvo que estas acciones permiten aumentar el caudal disponible para los usuarios sin necesidad de incrementar la producción, optimizando los recursos existentes y mejorando la eficiencia general del sistema.
Una mirada a largo plazo
Más allá de las reparaciones cotidianas y de las obras que se ejecutan actualmente, Collante aseguró que la Municipalidad trabaja en una planificación de largo plazo basada en el conocimiento detallado de las redes de distribución.
Para ello se está desarrollando un inventario completo de las denominadas mallas de agua, con el objetivo de gestionar mejor las presiones, reducir pérdidas y prevenir futuras roturas.
“Hoy estamos detrás de los problemas porque hay que resolverlos, pero también estamos construyendo herramientas para que esos problemas ocurran cada vez menos”, explicó.
Finalmente, la funcionaria sostuvo que mejorar la gestión del agua requiere continuidad, información técnica confiable y equipos de trabajo consolidados.
“Si logramos sostener este camino durante los próximos años, Paraná puede dar un salto muy importante en la calidad de la gestión del agua”, concluyó.
Fuente: FM Litoral

