En un duelo cargado de emociones, el Rojinegro se impuso por 3 a 2 en el Grella y sumó tres puntos vitales en la Primera Nacional. Federico Castro, Alan Bonansea y Gabriel Díaz marcaron en una tarde de fútbol vibrante y llena de carácter.
El estadio Presbítero Bartolomé Grella fue escenario de una batalla futbolística que Patronato supo ganar con garra, corazón y reacción. En el marco de la 13ª fecha de la Zona A de la Primera Nacional, el conjunto paranaense venció 3 a 2 a Racing de Córdoba y volvió a sonreír ante su gente.
El equipo dirigido por Gabriel Gómez no dio respiro desde el pitazo inicial. Apenas 46 segundos habían transcurrido cuando Federico Castro, rápido y oportuno, aprovechó una desatención defensiva y estampó el 1 a 0, encendiendo la euforia en las tribunas del barrio Villa Sarmiento.
Pero la alegría inicial tuvo un golpe inesperado: a los 9 minutos, Julián Navas sufrió una lesión y debió dejar el campo, siendo reemplazado por Gonzalo Asís. Ese momento pareció desconcentrar a Patrón, y a los 25 minutos Pablo Chavarría apareció para igualar el marcador para la Academia cordobesa.
El golpe fue aún más duro a los 34 minutos, cuando un error grosero del arquero Juan Pablo Mazza fue capitalizado otra vez por Chavarría, quien puso el 2 a 1 para la visita. Sin embargo, Patronato no bajó los brazos. A los 38, Castro fue derribado en el área por Gianfranco Ferrero y el árbitro Adrián Franklin no dudó: penal. Alan Bonansea ejecutó con firmeza y estableció el 2 a 2.
El complemento no pudo arrancar mejor para los locales. A los dos minutos, un rebote en el área fue aprovechado por Gabriel Díaz, que empujó la pelota a la red para sellar el 3 a 2 definitivo.
El Negro supo resistir los embates finales de Racing y se quedó con un triunfo que vale más que tres puntos: le devuelve confianza, le da aire en la tabla y lo mantiene en la pelea. Una tarde donde la entrega, el oportunismo y la convicción fueron las claves de una victoria que celebró todo Paraná.


