Sandra Mosqueda, presidenta de la vecinal Jorge Newbery, expresa el descontento por los recientes cambios en tarifas del transporte urbano en la zona sudeste de Paraná.
La situación del transporte urbano en la ciudad ha generado un fuerte reclamo por parte de las vecinales de la zona sudeste. En una reciente reunión con el Secretario de Transporte de la provincia, Sandra Mosqueda, presidenta de la vecinal Jorge Newbery, expuso la preocupación de los vecinos ante el descontento por el aumento de tarifas y la falta de servicios adecuados.
Mosqueda destacó la urgencia de establecer una clara distinción entre el transporte urbano y metropolitano, especialmente a medida que Paraná continúa creciendo. Aunque el secretario garantizó que se mantendría una tarifa diferenciada para estudiantes y jubilados, los asistentes manifestaron su inquietud respecto a la implementación de estas medidas y el tiempo de respuesta por parte del gobierno.
La presidenta de la vecinal expresó que, a pesar de los esfuerzos realizados, la situación sigue siendo precaria. “Los alumnos pueden subir al transporte, pero queda a criterio del chofer si se les permite hacerlo”, afirmó, en dialogo con GPS. Este tipo de incertidumbre genera un clima de frustración entre los usuarios, quienes dependen del transporte público para sus actividades diarias.
Además, se abordó la problemática del transporte para personas con discapacidad, que requiere la presentación de un carnet, lo que limita el acceso a muchos que lo necesitan. Mosqueda subrayó la escasa cobertura del transporte urbano en su área, donde solo una línea (la 14) circula cada hora y media o dos horas, una frecuencia que no satisface las necesidades de los vecinos.
Durante la reunión, representantes de varias vecinales de la zona, como Zanni, 6 de Febrero, Loreto, Urquiza y Almafuerte, resaltaron la importancia de mantener una comunicación constante con el municipio para abordar estos problemas. Además, Mosqueda hizo hincapié en que no solo el transporte urbano ha visto incrementos en las tarifas, sino también el ferroviario, lo que afecta considerablemente a los usuarios.
A pesar de las modificaciones en el sistema de transporte, muchos vecinos todavía dependen del transporte privado, lo que genera costos elevados y no regulados. La situación plantea un llamado urgente a las autoridades para que atiendan las necesidades de la comunidad y se busquen soluciones efectivas que garanticen un servicio de transporte urbano accesible y de calidad. FM Litoral


