Tras nueve años de andamios, la histórica fachada del colegio fue restaurada y consolidada.
La intendenta Rosario Romero y la congregación de hermanas del Colegio Nuestra Señora del Huerto celebraron la recuperación de la fachada del emblemático edificio, declarado Patrimonio Histórico de la Nación. Luego de casi una década con andamios para evitar desprendimientos, el frente del colegio recuperó su esplendor gracias al trabajo conjunto del municipio y la comunidad educativa.
La ciudad de Paraná cuenta nuevamente con una postal histórica restaurada: la fachada del Colegio Nuestra Señora del Huerto. La intendenta Rosario Romero encabezó la presentación de las mejoras, acompañada por la congregación de hermanas de la institución. Este edificio, que alberga al colegio hace 161 años, fue entregado por el entonces presidente Justo José de Urquiza a la congregación con el fin de promover la educación de mujeres.
Romero recordó la importancia del inmueble, señalando que en sus inicios fue sede del primer Senado de la Confederación Argentina. “Es un edificio declarado Patrimonio Histórico de la Nación. Estaba con andamios hace nueve años, colocados para evitar el desprendimiento de molduras en su fachada. Con trabajadores municipales, arquitectas municipales, la colaboración de un restaurador y el colegio, logramos sacar los andamios y consolidar la fachada”, explicó.
La restauración continuará con el arreglo de las puertas del colegio en un esfuerzo conjunto entre el municipio y la institución educativa. “A los edificios históricos hay que preservarlos. En este cuadrante de la Plaza 1º de Mayo pasaron hechos fundamentales para nuestra historia. Acá funcionaba el Senado de la Nación cuando nacía la Patria, y los paranaenses queremos poner eso en valor”, enfatizó la intendenta.
Los trabajos de restauración no se detendrán aquí. Romero adelantó que el próximo desafío será la recuperación de la fachada del Palacio Municipal, actualmente muy deteriorada. Para ello, se reutilizarán los andamios empleados en la obra del Colegio del Huerto, combinando recursos municipales y colaboraciones externas.
Por su parte, la Madre Superiora Guadalupe Roselio celebró el avance: “Es un sueño que se va realizando. Hace muchos años que veníamos solicitando ayuda porque este es un edificio de patrimonio histórico nacional, y no podíamos intervenir sin la aprobación correspondiente. Falta mucho por hacer, pero vamos avanzando de a poco”.
Con esta restauración, Paraná recupera parte de su identidad y reafirma su compromiso con la preservación del patrimonio arquitectónico, reconociendo el valor de los espacios que marcaron la historia de la ciudad y del país.


