El ministro de Planeamiento, Infraestructura y Servicios de Entre Ríos, Darío Schneider, en GPS por FM Litoral, abordó algunos de los principales desafíos que enfrenta la provincia en cuanto a obras de infraestructura y servicios. Schneider explicó el estado crítico de muchas escuelas y la estrategia provincial para mantener la obra pública activa, a pesar de la reducción de fondos nacionales.
Desde el comienzo de su gestión, una de las mayores preocupaciones de Schneider ha sido la situación edilicia de las instituciones educativas. “Nos encontramos con un panorama alarmante en muchas escuelas,” afirmó el ministro, quien explicó que, ante la magnitud del problema, la provincia declaró la emergencia educativa. Esta medida permite agilizar los procesos y atender de forma urgente necesidades como el mantenimiento de techos, instalaciones eléctricas y desagües pluviales y cloacales. Gracias a esta herramienta, en solo cuatro meses ya se intervinieron más de 130 escuelas, superando con creces el objetivo inicial de 50 instituciones.
Schneider destacó que estas son “obras de bajo presupuesto, pero de alto impacto”. Cada intervención, con un presupuesto entre 18 y 30 millones de pesos, resuelve problemas que afectan directamente a la seguridad y al bienestar de los estudiantes. “La mayoría de los arreglos son básicos pero cruciales, como evitar filtraciones en techos o reparar instalaciones eléctricas. Son detalles que afectan el día a día de nuestros gurises”, agregó.
El ministro también abordó el tema del financiamiento y las dificultades que presenta el contexto actual. Schneider expresó su preocupación por el recorte en los fondos nacionales destinados a la obra pública, una situación que obliga a las provincias a hacer frente a más responsabilidades con menos recursos. Para Schneider, “la inversión pública es clave para el desarrollo. No podemos depender solo del sector privado para mejorar escuelas, hospitales o rutas. Eso es responsabilidad del Estado”.
A pesar de estas limitaciones, Entre Ríos ha logrado reactivar proyectos de infraestructura, priorizando aquellos que pueden ser llevados a cabo por empresas locales. Esta estrategia no solo permite avanzar en las obras, sino que también genera trabajo en la provincia. “Ya llevamos invertidos 2.000 millones de pesos en emergencias escolares, donde la mitad de los recursos se destinan a mano de obra y materiales locales. Esto activa economías en cada municipio, generando empleo y apoyando a pequeñas empresas y cooperativas entrerrianas”, comentó el ministro.
En cuanto a las prioridades para 2025, Schneider detalló que se destinarán 363 mil millones de pesos al presupuesto de infraestructura, con un 50% enfocado en mejorar la red vial. Aunque la situación financiera limita la posibilidad de repavimentaciones completas, se pondrá en marcha un plan de bacheo en cuatro etapas para garantizar rutas seguras y transitables en toda la provincia. El ministro explicó que, aunque no es la inversión ideal, se trata de lo que es “posible y responsable” dentro de los recursos actuales.
La entrevista también giró hacia los proyectos más ambiciosos, como el acueducto metropolitano de Paraná. Esta obra, que tiene un costo estimado de 30 mil millones de pesos, es crucial para asegurar el suministro de agua potable a Paraná y sus alrededores. Sin embargo, la falta de apoyo financiero del gobierno nacional genera incertidumbre. “Es una obra necesaria, pero muy costosa. Estamos en conversaciones con Nación para asegurar los fondos, ya que su magnitud hace que sea difícil asumirla únicamente desde la provincia”, sostuvo Schneider. FM Litoral



